Al igual que las personas, los
perros tiene memoria episódica, que les permite recordar acciones complejas
realizadas por una persona incluso cuando no esperan que su memoria sea puesta
a prueba o piensen que van a ganar una recompensa. Se prueba si el animal tiene
la capacidad de regresar a la memoria de los recuerdos para saber cómo
responder en el presente.
Así, se ha llegado a conocer que
los perros y otros animales tienen recuerdos implícitos. Estos recuerdos se
usan para el aprendizaje de prueba y error o respuestas condicionadas. Esta
memoria episódica les dotaría de la capacidad de recordar los hechos básicos
sobre un evento: qué, dónde y cuándo. La memoria episódica hace referencia a
recuerdos que se asocian a referencias espaciales y temporales, frente a la
semántica que se refiere a conocimientos de carácter general independientes de
un contexto.
Existen algunas hipótesis del
como los perros logran saber sobre su entorno o tiempo del día a día.
1. El
ritmo circadiano
Los perros poseen un sentido
interno que les dice cuándo dormir o cuándo estar activos. Quizás son sus
cuerpos, aunque no sus mentes, los que pueden detectar aproximadamente qué hora
es. Entonces, si a media tarde tu perro está acostumbrado a conseguir su
comida, su cuerpo tiene hambre cíclicamente en este momento.
2. Leer
el entorno
Se conoce que algunos animales
pueden leer señales ambientales. Tal vez los perros usan la longitud de las
sombras para saber la hora del día. También se ha sugerido que los perros
pueden usar su avanzado sentido del olfato para detectar cuánto tiempo ha
pasado desde que ocurrió algún evento, por la disminución gradual de un
determinado aroma.


