A partir de la cuarta semana de gestación, tu gatita comenzará a desarrollar su pancita, sin embargo, si estás deseoso de saber si lo está, a continuación te dejamos algunas señales de embarazo que puede presentar.
Los cambios físicos que se llegan a mostrar son: mamas infladadas, pezones rosados.
Su caracter y temperamento también se verán afectados, como por ejemplo, tendrá perdida de apetito, apatía, no querrá jugar como solía hacerlo, deseará tu atención y claro, buscará aislamiento, por o que es conveniente darle su espacio.
Te aconsejamos llevarla al veterinario si sospechas que de que está embarazada, de igual forma, te invitamos a leer nuestro artículo de Celo de las gatas: todo lo que necesitas saber.
