Si has llegado hasta aquí preguntándote porqué tu perro se
enoja cunado le soplas, este apartado te interesa. Cuando soplas la cara de tu
perro, tres órganos importantes pueden verse afectados: la nariz, los ojos y
las orejas.
En primer lugar, debes recordar
que el olfato de tu perro es uno de sus sentidos más desarrollados, debido en
gran parte a su nariz húmeda. Gracias a su nariz mojada y a los millones de
receptores olfativos que residen en ella, el perro puede detectar olores a
grandes distancias, lo que le permite orientarse y recibir información. Así, al
sentir su mucosa seca, no solo estarás afectando a su sentido principal, sino
que le harás sentir incómodo.
De la misma forma, secar sus ojos
tampoco es una situación agradable para tu can. Honestamente, ¿a quién le gusta
recibir una corriente de aire directo en los ojos? Por último, si le soplas las
orejas esto también será muy molesto para él, pues es otro de los sentidos que
está mucho más desarrollado que el de los seres humanos, por lo que percibe un
sonido muy elevado y molesto.
Al principio el perro mostrará
algunas señales de calma para indicarte su incomodidad, tales como bostezar,
relamerse, girarse... Si las ignoras, deberá aumentar la intensidad de su
comunicación, ladrando e incluso realizando el gesto de marcar. Si siguiéramos
con este comportamiento ignorando por completo estas advertencias, entonces el
perro podría llegar a atacar, algo que nunca debería producirse.
