Esta vacuna, conocida por las siglas DHPPL, va a actuar
contra cinco enfermedades, que son las siguientes:
·
Distemper
·
Hepatitis infecciosa
·
Parvovirosis
·
Parainfluenza
·
Leptospirosis
La vacuna quíntuple va a
estimular el sistema inmunitario para que pueda reaccionar con rapidez si el

perro contrae alguna de las enfermedades contra las que previene. Por lo tanto,
la función principal de las vacunas no es curar enfermedades, sino prevenir su
aparición. Como cualquier fármaco, es imposible que consigan una protección
total, pero sí han demostrado una elevada eficacia. Para garantizar su
funcionamiento debemos saber que su efecto no dura toda la vida del perro, por
eso hay que revacunar periódicamente y solo deben ser administradas por
veterinarios.
Esta vacuna se administra
mediante inyección subcutánea, es decir, bajo la piel y solo puede realizarse
por un profesional y siempre tras examinar previamente al perro, ya que
situaciones como parasitosis internas, gestaciones, algunos tratamientos o
enfermedades son motivos para posponer su inoculación.
Las reacciones o efectos
secundarios a la vacuna quíntuple para perros o a cualquier otra suelen
limitarse a un ligero malestar durante el mismo día de la aplicación o una
pequeña inflamación en el punto de inoculación. Solo en casos muy infrecuentes
podría desencadenarse una reacción alérgica, lo que sería potencialmente grave.

